Cruda realidad

Por mas dias que van pasando no consigo entender el mundo que tengo ante mis ojos. La vida, el tiempo, lo vivido, no alcanza a enseñarme prácticamente nada.

Cuando crees que empiezas a entender algo, cuando crees que la experiencia empieza a servir, entonces te das cuenta de que no sabes nada, todo cuanto imaginabas no es mas que una tela que descorres y ves lo que hay detrás. Pero no te emociones, la vida es un seguido de cortinas translúcidas, cuantas mas descorres, mas claro veas las cosas, cuanto mas tiempo pasa mas puedes descorrer, pero por mas que vivas y corras, nunca conseguiras ver lo que hay detrás.

Los años no pasan en balde y, aunque no soy capaz de discernir todavía ni una pizca la realidad, si me doy cuenta de las cosas que he dejado atrás, de las ilusiones que he tenido como si fuera una maldita colegiala que sueña con los chicos de último curso y que como de costumbre se han quedado en simple humo de rastrojos mal quemados.

Todo lo que aqui se escribe puede resultar caotico, sin sentido, carente de todo significado, pero no escribo para que se entienda, escribo para escupir de mi corazón unas piedras que hacen que los latidos sean pesados y insulsos.

Quizás algún dia, consiga entender algo, o quizás algún dia, deje de intentar entender las cosas.

El PP gobierna


Recuerdos

Y esas noches que dormidas, retomando la ilusión de saber que en cada paso me acompaña la razón.

Recordando en la tarde los tonos ocres paliduchos de los libros que  apiñados esperan una mano curiosa que los saque de su prisión. Esos balcones bien forjados, con pendientes de arcilla y retoques de escayola adornando el caminar.
Esa lluvia que no cae pero oculta tras la bruma un plenilunio tan brillante que cegaba mi cordura.

Trazas grises en la noche que sobrados los detalles corregían un adiós, permitiendo entre temores arriesgar cada segundo apostando al 37.

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